El frío conserva, el calor destruye... Seguro que has oído esta frase en alguna ocasión.

En los componentes electrónicos esto es absolutamente cierto. La velocidad de envejecimiento de un componente aumenta a medida que aumenta la temperatura. 

Un tal Arrhenius se dedicó a estudiar la dependencia de la constante cinética de una reacción química respecto de la temperatura. De su estudio salió la "famosa" ecuación de Arrhenuis que establece la mencionada constante como una exponencial de base "e" y varias constantes que dependen de la reacción en cuestión.

Aunque las reacciones químicas acabarán de forma inevitable con cualquier material, algunos materiales son más sensibles que otros a estas reacciones químicas. Por ejemplo, un condensador electrolítico, es por definición un elemento que funciona en base a reacciones químicas, así que es un buen ejemplo para estudiar este fenómeno.

Cuando se leen las características de un condensador electrolítico se suele expresar la vida en función de un par de  parámetros: horas/temperatura. Por ejemplo, un condensador de 2000 horas a 105ºC indica que el condensador puede funcionar a 105ºC durabnte 2000 horas antes de superar un determinado nivel de degradación (Habitualmente una caída del 20% en capacidad).

2000 horas no es mucho tiempo, no llega a tres meses seguidos. Pero es poco probable que el condensador esté funcioonando a esta temperatura. Es razonable considerar que funcione a una temperatuira mucho menor, pongamos 55ºC. (Hay que tener en cuenta que la temperatura no es solo la del ambiente en el que está sino que hay que sumarle la que genera él mismo por el paso de corriente a través de él).

¿Qué aumento de tiempo supone este cambio?. Sin entrar en detalles y gracias a Arrhenius y a muchos que se han pasado muchas horas poniendo condensadores en hornos a diferentes temperaturas podemos establecer como regla que cada vez que la temperatura baja 10 grados Celsius (O Kelvin que todos merecen mención) la vida útil ... ¡se multiplica por 10!.

Así, para el caso anterior, a 95ºC tendremos 4000 horas, a 85ºC 8000 horas y así hasta los supuestos 55ºC donde tendremos una duración de 64000 horas. 

Esto es aplicable a cualquier componente electrónico, pero también a otros materiales, incluidos los mecánicos. De todos modos, cuando se analiza la vida esperada de un sistema electrónico completo, componente a componente, se observa que los condensadores electrolíticos sonb los componentes de mayor riesgo. 

Una regla de oro para asegurar que un sistema durará mucho es evitar en la medida de lo posible los condensadores electrolíticos. Pero ¡Ojo con lo que se use como sustituto!